Tutoriales, trucos y consejos

Decora tu casa de vacaciones y relájate con estilo

decoración

Decorar una casa siempre es un modo de mostrar al mundo nuestra personalidad y el concepto que tenemos de estilo. La casa en la que vivimos habla de nosotros mismos mucho más de lo que creemos, una ventana al resto de personas que habla sobre cómo entendemos la estética y la comodidad. Esta idea se ve reflejada no sólo en nuestra residencia habitual, si no también en la casa o apartamento en el que acostumbremos a pasar las vacaciones.

Si en ocasiones resulta difícil innovar en la decoración de nuestro hogar habitual, una residencia de veraneo puede suponer todo un reto en lo que a decoración se refiere. Y es que, ya se encuentre ésta en la playa o en la montaña, no siempre le dedicamos la atención que se merece para que se convierta en el perfecto lugar de relax. Conviene recodar que aunque la casa de vacaciones mostrará también nuestro gusto y personalidad, la decoración debe variar respecto a la de la residencia habitual, adaptándose a la zona en la que se encuentre ubicada y a un tipo de actividad más pausada.

Si te cuesta ser creativo o simplemente no tienes tiempo para pensar en cómo convertir tu casa de vacaciones en el lugar en el que siempre has querido olvidar las tensiones de la ciudad y el trabajo, sigue estos pequeños consejos y disfruta con tus familiares y amigos:

Crea un hogar acogedor y práctico. Al contrario de lo que podemos permitirnos en la ciudad, en las casa de veraneo todo, tanto muebles como decoración, debe tener un sentido más utilitario. Y es que normalmente las residencias de vacaciones acostumbran a ser más pequeñas de tamaño y a estar cerradas bastante tiempo, por lo que tener en ellas grandes aparadores, mesas de gran tamaño u óleos de valor, sólo servirá para su deterioro. Si además la casa se encuentra en la playa, la sal y la arena podrían dañar piezas importantes difíciles de recuperar más adelante.

Evita los rojos y negros. Cuando la segunda residencia funciona como lugar de vacaciones, es importante que provoque relax y nos haga olvidar el estrés de la vida habitual. El negro y el rojo, colores que pueden funcionar en la casa de uso diario y que son mucho más urbanos, podrían distorsionar la idea de relajación propia del veraneo. Estos colores, de fuerte personalidad pero también perturbadores, encajan mal en los apartamentos de playa o montaña.

No recargues. Intenta siempre primar la sencillez de líneas en tu casa de vacaciones y apuesta por la luz recurriendo al cristal como material estrella.

Si tu residencia de veraneo está en la playa inspírate en la tranquilidad del océano y la playa para decorar. Apuesta por el color azul en toda su gama, el blanco y el tono del pino en madera. Podrás recurrir además a objetos decorativos cargados de estilo y que recuerden el tipo de vida que gira en torno al mar, como los nudos marineros, pequeñas anclas e insignias de barcos, o redes de pescar a modo de hamacas en la terraza. Para conseguir piezas originales a buen precio, que puedan conceder a tu hogar un toque de glamour verdaderamente único, no dejes de mirar tiendas de antigüedades o páginas web de avisos y clasificados, como Yapo.cl.

Si tu hogar de vacaciones está en la montaña juega con los muebles rústicos pero sencillos, las mantelerías de cuadros vichy, los tonos amarillos y blancos, las fibras naturales como la paja y el mimbre y las líneas claras y luminosas.

Innova. No te dejes llevar por lo habitual, si quieres una decoración realmente chic para tu casa de veraneo no dudes en ser original. Crea un móvil para el techo con figuritas de origami, utiliza un canasto viejo de paja para tus revistas, llena un frasco de cristal de piedras blancas o compón un centro con jabones de Marsella de colores para el baño.

Ángela Bermúdez (Yapo.cl)